Que el Señor le abra las puertas del paraíso, para que llegue a la patria donde ya no hay muerte, ni luto, ni llanto, sino paz y alegría sin fin.
Oremos:
En la vida y en la muerte somos del Señor
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos. Todos compareceremos ante el tribunal de Dios, porque está escrito:
Del salmo 142
Señor, escucha mi oración.
Pues eres justo y fiel, Señor, escúchame y a mi plegaria atiende. No vayas a juzgarme, pues ante ti ninguno es inocente.
Cuando me pongo a recordar tus obras, y pienso en tus proezas, tiendo hacia ti mis manos, de ti sediento, como tierra seca.
Señor, respóndeme enseguida, pues me falta el aliento. Hazme saber tu amor por la mañana, puesto que en ti yo espero.
Ya que tú eres mi Dios, enséñame a cumplir tus mandamientos. Haz que tu bondadoso espíritu me enseñe el buen sendero.
Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
1, 6-10
Hermanos: Sabemos que, aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas. Por eso siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivimos en el cuerpo, estamos desterrados, lejos del Señor. Caminamos guiados por la fe, sin ver todavía. Estamos, pues, llenos de confianza y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.
tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir el premio o el castigo por lo que hallamos hecho en esta vida.
Aleluya, aleluya.
Hoy estarás conmigo en el paraíso
Ý Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
Cuando los soldados llegaron al lugar llamado "la Calavera", crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda.
Te pedimos, Señor, que este sacrificio, que nuestro obispo ____________________________, mientras estaba con nosotros te ofrecía por la salvación de sus fieles, sea ahora, para él, por tu infinita misericordia, fuente de perdón y de paz.
Cristo, vida y resurrección de los hombres
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Porque él es la salvación del mundo, la vida de los hombres y la resurrección de los muertos.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá y el que está vivo y crea en mí, no morirá para siempre. Aleluya.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Te pedimos, Dios todopoderoso, que tu siervo, nuestro obispo _________________________
__________, a quien encomendaste el cuidado de esta diócesis, merezca entrar en el gozo eterno de su Señor, en premio al abundante fruto de su trabajo.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
14, 7-9. 10b-10
"Por mi vida, dice el Señor, ante mí se doblará toda rodilla, a mí me alabará toda lengua".
Por eso, cada uno dará cuenta a Dios de sí mismo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Señor, escucha mi oración.
Señor, escucha mi oración.
Señor, escucha mi oración.
Señor, escucha mi oración.Segunda Lectura
Por eso procuramos agradarle, en el destierro o en la patria. Porque todos
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.Evangelio
23, 33. 39-43
Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole:
"Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros".
Pero el otro le reclamaba indignado:
"¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros justamente recibimos el pago de lo que hicimos. Pero éste ningún mal ha hecho".
Y le decía a Jesús:
"Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí".
Jesús le respondió:
"Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
Por él, los ángeles, que gozan de tu presencia, eternamente te adoran; permítenos unirnos a sus voces cantando jubilosos tu alabanza:
[Misa]Antífona de la Comunión